Santa Maradona

Miércoles | 18 de Abril del 2007

United States of Commuters

Es parte del sueño americano, viene con el paquete, esto de viajar media, una, dos horas de ida y lo mismo de regreso del trabajo. El viaje lo hace uno en tren, o en auto, o en bicicleta o a pie. A veces uno hace carpool y vaina que quiere decir conseguirse un compadre para turnarse la manejada rutinaria. En mi caso, el asunto es en auto. Y me toma 45 minutos por trayecto, los 45 minutos mas pendejos e inoficiosos de mi existencia, sin contar los lunes de American Idol.

Para hacer llevadera la rutina he intentado. A veces saludo a la gente, entusiasta, como si los conociera de mucho tiempo atras, y voy llevando la estadistica de cuantos me saludan de vuelta. A veces me dedico a contar la gente que baila sentada o que tararea las canciones con disimulo. A veces me dedido a bailar sentado y voy llevando la estadistica de cuantos se dejan contagiar. En mi camino, he visto imbeciles que tratan de leer mientras conducen, o moachas que se ajustan el colorete en las pausas de los semaforos en rojo. En Estados Unidos no hay que ahuyentar a los que quieren limpiarle a uno el vidrio o los que venden frunas en la calle. Esas vainas solo pasan en Colombia. Que que bueno, pensara uste. Hasta que caiga en cuenta lo conveniente que es comprar un par de aguacates para la comida sin desviar el camino y sin perder tiempo.

La semana pasada conclui mi estudio sistematico sobre el efecto del carril en el que uno conduzca (izquierdo, centro o derecho) y el tiempo total del viaje. Hoy he pensado que debería escribir esas impresiones y mandarlas a algún magazine, de esos que lee la gente mientras espera la luz verde, la misma gente que cree que la luz amarilla no quiere decir "acelere más". Podría hacerlo, si no perdiera tanto tiempo, bueno, conduciendo todos los días hacia ninguna parte en particular.

Sucede aquí, se está volviendo cosa del común que de buenas a primeras un fulano decide con todas las razones del mundo y sin razon aparente mandarse en una aventura homicida y animal. Lo último ocurrió en Virgina Tech, saldo total 30 muertos, 17 heridos. Hablando del tema, mi abuelo resolvió el asunto: lo que pasa mijo, es que allá vive mucha gente loca, me dijo. Y esto sucede siempre, digo, que después del drama, la atención se centre en demostrar sin dejar lugar a duda lo jodido del coco que andaba el fulano del fusil. Pasó en Columbine, pasa aquí también. Que era muy callado el desgraciado, que no se le conocía amistad cercana, que en una clase de literatura le dió por escribir una obra de teatro violenta, obscena y por demas bizarra, que eso no lo hace la gente de bien. Pero alguien, esto espero, alguien en el mundo tiene que andar preocupado, preguntandose cual es la otra explicación posible, la que no incluye la locura, si esto es lo que somos si esto es en lo que nos estamos convirtiendo.

fulbo.net: un blog para todas sus necesidades futbolisticas.