Santa Maradona

Lunes, 19 de Febrero, 2007

De Daumier-Smith's blue period

1.

self-picasso.jpgYo supongo que mi mayor problema era ser facilmente influenciable. Escuchas tan frecuente la retahila de lo que deberías ser cuando seas grande que te cualquier via de escape basta. Había querido ser corresponsal de guerra porque Hemingway fue corresponsal de guerra. Había querido ir a Oxford a estudiar el comportamiento humano porque Fox Mulder estuvo en Oxford. Uno no estudia el comportamiento humano, resulta ser, uno estudia vainas mas esotericas como Psicología o, Dios no lo permita, Antropología y luego uno hace una maestría en asesinos en serie. Quise ser escritor porque si Gabo se hizo famoso escribiendo historias que bien las hubiera podido haber oido en la tienda de la esquina de parte de algun borrachito melancolico entonces, bueno, que tan dificil puede ser? De este período, mi propio blue period queda una fotografía. Es en la pared del fondo del patio de la casa. Estamos mi padre y yo, infelices y sonrientes, el a la izquierda yo a la derecha, separados por lo que quiso ser una reproducción de un segmento del Guernica. En la esquina derecha, todavía se puede leer con letras rojas y el pulso tenso: "a cuatro manos, Maximiliano Vega y Pablo Picasso."

2.

El primer trabajo que tuve en la vida, en el sentido capitalista que la vida ya de por si es un trabajo de mierda, fue de vendedor de guadañadoras en una pequeña distribuidora en Medellín. No mentía para conseguir el puesto, como si lo hizo Jean De Daumier-Smith, y tal vez por eso, o pesar de eso, me sorprendió que me contrataran. Aprendía poco allía, tal vez solo que los compradores de guadaña carecen de cualquier cosa parecida al sentido del humor. Trabajé dos semanas hasta que llegamos a un común acuerdo de que era mejor que me fuera. El gerente y dueño de la empresa tenía esta regla de que todos los empleados debían pasar por su oficina temprano en la maña a desearle Buenos Días. Yo nunca lo hice y ellos temían que fuera "el pedazo de cielo que pudre la manzana."

3.

Jean De Daumier-Smith es un seudónimo. Maximiliano Vega es un seudónimo. El argumento recae en si es requisito fundamental tener uno cuando lo que se quiere es mentir.

Sigue Teddy. Elija su camino:
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Juernes, 15 de Febrero, 2007

De la homosexualidad y otros demonios

Hoy ví a un paisano comiendo tahini con mandarina. No se trataba de un aderezo, le untaba el tahini a la mandarina. Blogosfera: de este mundo cada vez entiendo menos.

En lo que parecía una estrategia de mercadeo para un libro de su autoria, John Amaechi, estrella de la liga de baloncesto estadounidense de otra epoca, le dijo a los medios que era abiertamente homosexual. Los medios, haciendo su papel a la perfección, mordieron el anzuelo y por varios días se han embarcado en un festival romano de orgias imaginadas, masajes eroticos en los camerinos e intenciones descompuestas en los baños de relajación. La pregunta mas popular ha sido una que yo imagino perfecta para un extraterrestre: cuantos más de ustedes hay? en la liga de baloncesto, se entiende.

La radio de Miami se unió felizmente a la bacanal cuando al final de una entrevista que no tenia nada que ver con el tema le preguntaron como sin querer queriendo a Tim Hardaway, ex-jugador de la NBA por el Miami Heat, sobre lo que podia sentir en caso de que algun compañero anunciara ser gay. En lugar de dar una respuesta politicamente correcta ("no viejo, lo que importa es que el tipo juegue bien, sus preferencias dandole a eso no vienen al caso") Tim ha agarrado el unicornio por el cuerno: "Me alejaría lo más posible", ha dicho, "yo pienso que [ser homosexual] no está bien." El locutor le envió una cuerda: Tim, te das cuenta que estás al aire y estas declaraciones homofobicas te pueden traer problemas, le ha dicho. Pero Tim había resuelto ese tema desde hacía rato y no hizo sino completar la faena: "Yo soy homofobico, yo odio los gays, y creo que no hay suficiente espacio para ellos en Estados Unidos o en el mundo." Tim, por supuesto, hoy está en problemas. Y el festival contúa con una energía que no tenía antes.

Durante toda la mañana, la radio local ha estado recibiendo las llamadas de los oyentes con el animo de sondear la opinión publica. Y de opiniones ha habido de todo. Desde la broma procaz, la facil, la existencialista hasta la moral y espiritual. Aaron, 41, padre de tres, ha llamado para reclamar un poco de justicia para los heterosexuales. De tiempo atras, ha dicho, "parece que ser gay se ha vuelto de moda y cualquiera que critique su estilo de vida es censurado y maltratado". Aaron no ha sido muy explicito en lo que quiso decir con "estilo de vida" pero imagino que se refiere a la constante orgía o la busqueda incesante de la sodomizacion. Es decir, lo que vos blogosfera llamas viernes por la noche. O tergiversando un poco, no se entiende que ser puta te ponga una letra escarlata, y ser puto sea una cuestion de naturaleza progresiva y afirmacion de identidad. Otros oyentes han admitido que no se sienten bien cuando van al gimnasio y que otro hombre le ande ojeando el tales. Yo nunca habia pensado en esto, y para alguien que tiene una postrimeria absolutamente deliciosa como yo, esta opinion representa un punto de inflexion. En general, la opinión publica se acomodó en dos bandos: los que gritan "muerte a los putos" y los que cuestionan "por qué no podemos vivir juntos sin maltratarnos los unos a los otros?"

Por ahora, blogosfera, esto continúa. Anna Nicole sigue muerta, Iraq sigue vuelta un mierdero, el ultimo capitulo de Lost estuvo barbaro y yo sigo queriendote como el primer dia. Todo sigue igual, excepto cuando no.

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Lunes, 12 de Febrero, 2007

Teddy

1.

teddy-bear.jpgEn la sala de espera del consultorio del acupunturista, la mujer sentada a mi lado ha decidio leer un poema de Eliot. This is the way the world ends / not with a bang but a whimper. Este es el año en que cumplo 30 y no dejo de pensar en que es hora de una crisis nerviosa. Es hora de que se acabe el mundo, tiernamente, sigilosamente y ojalá sin provocar un dolor de espalda o de muelas, si a eso vamos. La recepcionista llama al siguiente. Pero no hay respuesta. La recepcionista insiste nuevamente, esta vez usando nombre y apellido. Y un dejo de impaciencia en la voz. Es mi vecina, parece, la del poema de Eliot. Explica que recien se ha casado y con esto del cambio de nombre ya no sabe quien es. Su mirada recorre la sala y una sonrisa nerviosa exige un poquito de complicidad. Yo le sonrío de vuelta, que al fin y al cabo compartir médico acupunturista es una especie de hermandad. Esperando, eso sí, que los males de su matrimonio se deban a un nivel bajo en vitamina E y no a algo mas sustantivo. De Teddy, el cuento de Salinger, eso me impresionó de veras: los padres y la agresividad permanente de un matrimonio venido a menos. Nunca violenta, siempre amarga, siempre pasiva, siempre constante. Tan parecida a lo que viví en vivo y en directo algun tiempo atrás. Hay quienes creen, Teddy incluido, que nada en el universo se destruye o, mejor de una forma menos optimista, que lo que nunca estuvo nunca puede estar. Yo no he podido entender si esto incluye solo lo material del universo o también las cosas más mundanas, como la felicidad o, digamos, el amor de una pareja de esposos que siguen justos solo por obra y gracia de la costumbre o la conveniencia. Seguramente no. Las filosofias son notablemente malas a la hora de explicar lo que nos hace humanos. Alguna vez le conté eso a una chica que me dejó de una sola pieza con la respuesta: si eso es cierto, de que lo que nunca fue nunca puede ser, como explicar la canción de Mecano, esa que dice que el que muere no vive más?


2.

El instructor está tratando de explicar las diferencias entre el lado derecho y el lado izquierdo del cerebro. O por lo menos eso es lo que creo que está haciendo. Le pregunta primero a las chicas. La voz pausada. Mujeres que les hace sentir el recibir por regalo un anillo de diamantes? No especifica de parte de quién. Yo pienso que estas cosas dependen mucho del remitente. Las respuestas de rigor van llegando, primero muy timidas, luego como una avalancha de pasiones inconclusas: nos hace sentir "especiales" o tal vez "amadas" o tal vez "queridas" van diciendo. La una empieza a contar la historia del día en que su esposo de once años le regaló el primero. Pero y esto qué tiene que ver con Teddy?, le pregunto, no era de eso de lo que queríamos hablar. Mi vecino levanta la mirada, sonrie un poco y continúa jugando con su blackberry. Por qué los hombres regalan anillos de diamantes? Yo lo dudo un poco. Es obvio, empiezo, que lo hacen porque saben que las mujeres se sienten así, como así? "amadas, queridas, especiales". Hacerla sentir así es requisito necesario (y no suficiente) para darle a eso. Un diamante es en resumen una malísima inversión, es esencialmente una piedra (carbón, pues, para los puristas) y regalarlo es sucumbir a una presión social que lleva años en gestación. No me malinterprete, igual pienso que es imposible saltarse esa costumbre. No hay nada de malo en eso, digo, hacer algunas cosas simplemente porque todo el mundo las hace. El instructor pierde el interés en mi argumento. No ha escuchado lo que quiere ir y continua con su versión. Esto es prueba, dice, que la percepción del todo es a veces tan importante como la justificación del todo. Lo que nos hace humanos es nuestra capacidad de sentir y de razonar. Yo no estoy de acuerdo. Lo que nos hace humanos es nuestra capacidad de razonar, lo que nos hace inhumanos son nuestras emociones. Por fortuna, estas se suelen compensar una a la otra. Y si usted se identifica con esto, entonces entenderá que Teddy es un gran tipo. Querrá invitarlo a comer, casarse o ser la madre de sus hijos. O algo semejante.

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Viernes Cultural, 2 de Febrero, 2007

Lola Copacabana

Yo sé lo que estás pensando ahora que recuerdas esa de Soda Stereo, que te gustaría que ella, Lola, conozca tu perversión. Es que vos y yo somos iguales. De inmediato no se va a poder, pero por ahora, solo por ahora, nos queda el consuelo de una sesión de preguntas y respuestas con el robot de Santa Maradona.

Por este lado.

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