Santa Maradona

Martes | 29 de Julio del 2003

Mi primer tornado

Iba yo, tranquilamente manejando el audi a8 por la autopista rumbo a mi apartamento de veraneo, escuchando a evanescence en el xm y preguntandome si es cierto que hay una relacion inequivoca entre esas manchitas blancas que le salen a uno en las uñas y las mentiras que uno dice.

Coincidió el semaforo en rojo con una interrupcion radial de parte del servicio nacional de emergencias. Con vos agitada el comentarista anuncia a todo el que quiera oir que si puede busque algun lugar para protegerse, porque esa mancha grisacea que se ve en el horizonte que parece venir y que no viene es una tormenta con aspiraciones de tornado. Y como aqui pensamos en todo, continúa, le tenemos la cronologia del desmadre. Una pausa y otro locutor un poco mas aplomado empieza a decir las horas y los nombres de los puntos y pueblos por donde pasara la tormenta, haciendo un estimativo de la velocidad de los vientos en cada lugar. A las 6 y 37 me toca a mi. Mierda.

Asi es como termina entonces. Sin mis 15 minutos de fama. Sin haberle cambiado la cara al mundo, sin haber visto a la mechita ganar una copa libertadores, sin poder ver matrix revolutions, sin haberle pagado a mis suegros la plata que me prestaron, sin interminables filas de fans que construyan monumentos en mi honor, sin paises que me lloren, sin haber probado el mezcal. Sin haber completado mi album de laminitas patrocinado por Chocolatinas Jet.

Alcanzamos a notar el verde del semaforo mirandonos los unos a los otros con la misma expresion de incredulidad avergonzada que tiene la gente que cae en las bromas de los programas de camara escondida. Esa intimidad que provee la desgracia compartida la interrumpió como en muchas otras razones y lugares un oficial de policia que hacia señas de desvio a todos los autos. Tiene que ser un asunto de agresion pasiva, ese pesimismo de uno al decir que no le importa morirse pero al mismo tiempo hacer todo lo posible por seguir vivo.

El camino de desvio conducia a un centro comercial, al que fuimos entrando en fila india pensando si todo esto se trata de un estratagema del gobierno para estimular la economia. Adentro la multitud concentraba la atencion en monitores que transmitian la conmocion en vivo y en directo. Es nuestra contradiccion contemporanea, la realidad no es verdadera hasta el momento en que es transmitible por la tele.

Miro por la ventana lo que los demas tratan de entender con argumentos cientificos. "Lo bueno que el ojo de la tormenta no nos toco a nosotros". Si lo bueno. No puedo evitar el deseo de correr en pelota por el parqueadero braveando al tornado (de vos se burlaban los otros tornados en la escuela tornadezca) y gritando que viva el partido liberal!. Sonrio al escuchar mis pensamientos. Sonrisa que es imperceptible por casi todo el mundo excepto para una pareja de ancianos que me miran con reprobacion. El mundo se esta acabando y todavia hay gente que encuentra tiempo para juzgar a los demas.

Creo que necesito un cafe. Me puede vender un cafecito con leche si es tan amable?. Me mira con cara de que no ha comprendido nada. Le dije cafe con leche? je le quise decir un cafe latte. A la mierda el capitalismo, si vos le pones a una cosa un nombre que suene frances podes cobrar 4 veces el valor del producto y siempre habra un menso con plata o un snob con ideas dispuesto a pagarlo. La paradoja es que Francia es de lo mas socialista que hay en Europa.

Unos 10 minutos despues, el desastre ha desaparecido de repente y el drama dejado de ser nuestro. Los meteorologos transmitieron en vivo las estadisticas de la infamia, los vientos alcanzaron la minima calificacion de los tornados, suficiente para llevarse por los aires una casa movil y un semaforo mal puesto; se contaron tres descargas electricas que llegaron a tierra arrancando de raiz tres arboles bien armados. Uno de ellos fue a dar sobre una casa en la que descansaba un cristiano que agradecia todo lo agradecible por el milagro de seguir vivo. Dos dias despues todavia seguia contando la misma historia con adjetivos mas formidables cada vez. La historia. Casi esta misma historia.



Comentarios de los que leen (abajo podes agregar el tuyo)

Hombe Vega, al fin me di cuenta en que rincón del mundo andas.

por: orvilla · Julio 30, 2003 09:39 AM

Pues... que pesada corrigiendo detalles... pero latte es italiano, y ni llega a sonar al pesado frances, idioma en el que el jugo de vaca se escribe lait, y suena algo asi como LE -con la boca en forma dispuesta a soltar una O, mas que una E- (para variar franceses y su idioma)

Lo de las manchitas en las uñas, es un cuento cruel, cuando eres niño y te sale una te rompes la cabeza preguntando con que mentira te hiciste eso!! Y luego si mentiste y PACATE!!! la manchita en tu uña, la conciencia te obliga a esconder la manito de las miradas acusativas de todos cuantos te rodean.... a la final por eso me las mordia.... bueh, aun me las muerdo (que vergüenza....)
Saludos, y que bueno que el tornado haya decidido dejarte en pie...

por: Andrea · Julio 30, 2003 10:11 AM

Creo que Andrea tiene razon latte es italiano. Mea Culpa.

Orvilla tiempo sin verlo por ahi. Pero yo creo que ya he dado muchas pistas para que adivine en donde estoy no?

por: vega · Julio 31, 2003 02:07 PM

Buena la crónica Vega. :) Me hizo sonreir...

por: Javier · Julio 31, 2003 05:43 PM