Santa Maradona

Juernes | 7 de Noviembre del 2002

De Colombia sin mucho amor

Lamentable es que haya tan pocos blogs colombianos para comentar la última perla de nuestra realidad. La noticia empezó a circular hace algunos días: por un oscuro recurso legal (bueno ni tan oscuro, me dicen que es un tal habeas corpus) los máximos jefes del desaparecido Cartel de Cali pueden quedar en libertad. Lo de Cartel es cortesía del gobierno gringo, en todo caso esta gente se dedicaba al tráfico de drogas, y desde 1996 estaban en la carcel cumpliendo una condena de 15 años. 15, leyó bien, uno más que catorce. Al haber cumplido las tres quintas partes de la condena y valorando el "comportamiento ejemplar" que han tenido en la carcel, una juez de la ciudad colombiana de Tunja ha considerado la reducción de la pena y ordenado su libertad. La noticia ha causado (debería decir que por supuesto) escozor entre la administración, que ha declarado que esto es motivo de luto (y verguenza y humillación y...) para el país. Y entre patadas de ahogado nadie sabe a ciencia cierta como reversar la medida de la juez de Tunja.

Hay una teoría en Sociología conocida como "Ventanas Rotas" que propone que el comportamiento humano es influenciado fuertemente por lo que hacen los que te rodean. Dicho de otra manera, si alguien pasa frente a una ventana rota (y que lo ha estado por algún tiempo) piensa automáticamente que a nadie le importa la bendita ventana y que está bien tirar una piedra y romper la de al lado. En una sociedad como la nuestra, la colombiana, en la que la confianza en la autoridad (en el estado, pues) es nula por decirlo positivamente, una noticia como esta destroza la moral de cualquier ciudadano de verdad y es casi una invitación a la burla que el sistema judicial se hace a si mismo. Imagino que habrá muchos pelaos (jovenes, pues) en secundaria que estarán leyendo entre líneas que es posible hacerse millonario del otro lado de la ley y ser castigado por un tiempo que es menor al promedio de lo que uno se tarda en obtener un grado universitario en una universidad pública. Es la contradicción de un país que no sabe combatir la causa de su mal.

Comentarios de los que leen (abajo podes agregar el tuyo)

joder.. siempre tan claro.

Triste pero real la conclusión que sacas.

por: mariano · Noviembre 8, 2002 09:42 AM

igual de lamentable como lo de los rodriguez orejuela, es el hecho de que a Carlos Arturo Marulanda (amigo personal de Alvaro Uribe Velez) lo llamen a juicio por "incendio" cuando medio país y las victimas saben del patrocinio de esos dos a los grupos paramilitares.

http://www.lainsignia.org/2002/noviembre/ibe_020.htm

es lógico que uno se sienta traicionado con sentencias tan ridículas, pero los rodriguez no usarón ningun recurso extralegal para salir de ahí.

del mismo modo a uno la capacidad de asombro se le agota a uno despues de haber visto cosas como "la catedral", o los tres años de ignominia que representó la zona de distensión. pero que se puede esperar de un país donde se roban diariamente al estado por parte de los gobernantes y reciben el "drástico" castigo de pagar 18 meses de presidio en sus mansiones...
si... algo huele mal en Dinamarca, Cundinamarca, Bogotá, Medallo y Cali.

por: Alberto · Noviembre 8, 2002 10:04 AM

La justicia, en toda America Latina, es siempre la misma: flaca.

por: Avery · Noviembre 21, 2002 04:50 PM

La justicia, en toda America Latina, es siempre la misma: flaca.

por: Avery · Noviembre 21, 2002 04:50 PM

La justicia, en toda America Latina, es siempre la misma: flaca.

por: Avery · Noviembre 21, 2002 04:50 PM