Santa Maradona

Domingo de pipirigallo | 7 de Julio del 2002

Yo tambien nací en el 77

Más temprano que tarde te convertirás en aquello que mofas. Y me mofaba yo de la chica del bus que entre chisme y chisme sentía nostalgia de los ochentas, mientras me contaba de este pibe de 18 años que empezó la universidad ahora en el 2002 y que no tiene ni idea quien era MC Hammer, ni que un día -ya más lejano de lo que quisieramos- bailamos Lambada. Es una suposición no más, pero creo que este joven nació en 1984. 1984. El año de Thriller. Dos años despues del primer nobel para Colombia. Dos años antes de Armero. Del Palacio de Justicia. No había pop-tarts y las m&m no se debatían entre que color ser mañana. Dos años antes de Mexico '86 y la mano de Dios. El año en que hubo que empezar a ser diferente.

Este joven te mira con precaución si le hablas de Bon Jovi, del appetite for destruction y muestra un poco de desden si le dices que en tu tiempo no había extasis. Y que jures no sirve de nada. El queso cheddar no se podía untar. El SIDA era sólo de los gays. Pablo Escobar hacía parte del sistema. No había coca-colas de vainilla ni pepsis de limón aunque hubo intentos fallidos de cocacolas transparentes. Samantha Fox me espelucaba. Las flans eran un caso de euforia popular entre aquellos que hoy se apresusarían a negarlo. Los Prisioneros con su cantaleta. Los Hombres G y su pica pica. (La cagaste Burt Lancaster.) Yo quiero una novia pechugona y no quiero volverme tan loco. En Buenos Aires no había tiempo de más. Los jugadores de fútbol no costaban 90 millones de dólares. Y jugaban por jugar. Britney no estaba pero con Madonna nos defendíamos. (Express yourself honey.)

Yo andaba en un pueblo en Colombia, con una camisa verde fosforescente, con más gomina (gel) que pelo en la cabeza y un pasito tun-tun que me trajo fama y fortuna. Y luego perdición y tragedia. Eran los tiempos de Esther, de mi compadre Jose y sus sueños de ser Ministro. De Ileana y su incertidumbre. De las empanadas a $25 en el parque. De los 40 grados a la sombra. Del ya vuelvo, mañana te pago y el yo no fuí. La epoca en que faltaba mucho tiempo para todo. Incluso para aprender a bailar tango con la niña Farid. La epoca en que no nos dejamos tentar por la costumbre popular zoofilica para aumentar el tamaño del miembro. La epoca en que todo ocurría por primera vez, como les pasa a estos pelaos de hoy día que te juran que N'Sync es una idea original, y te lo dicen a vos que tenías el LP de los New Kids On The Block. Y que incluso te peinabas como ellos.